¡Ah, si yo pudiera entrar hasta el mismo centro del mundo de mi niño para elegir allí un placentero refugio! Sé que ese mundo tiene estrellas que le hablan, y un cielo que desciende hasta su rostro y lo divierte con sus arcoiris y sus fantásticas nubes.Esos que parecen ser mudos e incapaces de un solo movimiento, se deslizan en secreto a su ventana y le cuentan historietas y le ofrecen montones de juguetes de brillantes colores.
¡Ah, si yo pudiera caminar por el sendero que cruza el espíritu de mi niño y seguirlo aún más allá, más allá, fuera de todos los límites! Hasta donde mensajeros sin mensaje van y vienen entre Estados de reyes sin historia, donde la razón hace barriletes de sus leyes y los lanza al aire; donde la verdad libera a las acciones de sus grilletes.

2 comentarios:
Bienvenido a la blogosfera!
Si de verdad no olvidaramos como ser niños, ese mundo caminaria mejor. Los niños en primer lugar no creen en nadie y le creen a todos, disfrutan de la sabiduría de la inocencia, el conocimiento no hace mas que alejarnos de la sabiduría y la plenitud, por eso yo quiero volver a ser niño, para ser realmente feliz! como mi yo adulto jamás entenderá que se puede ser!
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